Vistas de página en total

martes, 15 de mayo de 2012

Tengo miedo. Nada más. Dos maravillas he creado, quise decir, he criado a dos hermosas niñas. Quién dice que eso es poco. En una tarde donde parece que mi vida no hubiera dado resultado, puedo ver que ha dado frutos, mis frutitas están en este mundo. Ahh… Y vi películas, muchas, porque ahora paso mucho tiempo viendo tele, pero además, fuera de eso, vi muchas películas. “No por no haber visto una gacela estoy acabada, verdad?”,es que si nunca estuve en un safari mi vida no ha tenido sentido? Qué clase de estupidez es esa? Y claro que no estuve ahí, pero tal vez haya visto la peli, o me contaron el cuento. No hace falta más para mí. Qué buena suerte tuve en toparme con ese recuerdo porque es el espíritu el que te marca la diferencia. El vuelo. Por dios, no sería nada justo para mí, morirme con esta sensación de frustración. Para mí ni para nadie, pero la frustración es tan íntima, que de mí se trata. Por supuesto que no sería justo. Y tampoco sería correcto inventar o borrar o cambiar la historia sólo para que luzca exitosa. Con tanta aversión que le tomé a la palabra éxito hace unas décadas (puta madre, son décadas) que lo más exitoso resultaría en realidad, no haber rozado el éxito. Si eso me mantuvo feliz, saber eso es justamente lo que me hizo feliz. Saberlo, saber que no se trata de éxito sino de bienestar, de estar bien, de felicidad. La diferencia entre éxito y felicidad es económica, la paga el espíritu. La explica la paz , la aceptación , la comprensión y la inteligencia del mundo. Sin engaños, ha vuelto el vuelo y la sonrisa. Gracias! A quién descubrirán cuando me vaya? Qué verán en mí. No quiero acercarme a juicios, sólo porque estuve allí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario