Hoy leía sobre la "tragedia" de Once algo que escribe en Página 12, Horacio González, icono de la intelectualidad K, porteña, nacional y popular y Director de la Biblioteca Nacional. Sin duda un referente para mí. Pero quiero responder o agregar algo a modo de reflexión personal, aunque nunca se entere ni interese demasiado mi opinión, qué va!
La nota dice:
"Poco sabemos, muchos de nosotros, sobre lo que es un acontecimiento colectivo que se resuelve en un cataclismo radical, que trastoca súbitamente la existencia de los que lo vivieron. Mido mi condición ciudadana por estas omisiones, los lugares de ese tipo donde no estuve y frente a los cuales me dispongo a hacer la prueba de fuego de una moral pública que estuvo al margen de cualquier hecatombe urbana. Qué hubiera hecho yo ahí, cómo me hubiera comportado, de qué modo me alcanzaría el estremecimiento de unas chapas, el humo asfixiante de un techo alquitranado, y si hubiera entrado a rescatar a alguien, y si hubiera cegado mi conciencia relacional o solidaria ante el pavor ineluctable que me obligaría a encerrarme en mi pequeña cifra de salvación. Eso, si hubiera estado. No lo sé y soy de los muchos ciudadanos que tiene pocas posibilidades de saberlo: no viajo en ferrocarril en las horas pico, no participo de grandes aglomeraciones, no voy a locales danzantes, apenas poseo los últimos segmentos de una vivencialidad de los festejos o convocatorias políticas de calle, por los motivos que nunca dejan de abundar."
Qué quiere decirnos con esto? Que no puede evaluar ni medir ni siquiera poner palabras o definir lo sucedido? Empieza la nota con un entretenido discurso acerca de las palabras de bolsillo y cómo las barajamos para mezclar y confundir fatalidad, tragedia, administración, falla técnica, corrupción (ahhh, no, corrupción no se menciona)y continúa diciendo que como nunca viaja en tren y no participa De aglomeraciones como ir a boliches a bailar (la gente apiñada en el tren no participaba de una rave precisamente, te cuento, de paso).Lo que dice es que no puede ponerse en lugar del otro y con esto niega toda posibilidad de dar una opinión al respecto y además, nos calla, o eso pretende.Nos hace pertenecer a su supuesto grupo de personas que no saben cómo actuarían.
La gente apiñada, por gusto sería según su parecer, venía a trabajar, y el laburante tiene mucha más idea de cómo sería pasar por esas situaciones aún cuando no las hubiera pasado, por supuesto, más de una vez en su vida. O jamás.
Dice: "Qué hubiera hecho yo ahí, cómo me hubiera comportado, de qué modo me alcanzaría el estremecimiento de unas chapas, el humo asfixiante de un techo alquitranado,..."
Los pobres tienen mucha más costumbre que vos, Horacio, suelen caminar 10 cuadras inundadas o de barro o más, hasta llegar a la estación de tren para viajar apiñados hora y media para venir a trabajar en negro, de mozo, a Belgrano. Están acostumbrados a socorrer a un vecino al que la tormenta, le vuela las chapas de la precaria casa en medio de la noche y tiene a los pibes durmiendo allí abajo. Se sobresalta menos con los ruidos, las explosiones, los gritos, la sangre, las riñas callejeras, los hechos de violencia de género o doméstica, las faltas de respeto y las situaciones límite , porque eso forma su escenario más que la selección de la palabra adecuada del diccionario de bolsillo nacional y populaR. Es probable que algunos no hayan visto jamás una rata en su cocina.
No quiero seguir, sólo responderte que esto de no saber nombrar porque no podés ponerte en el lugar del otro tiene muy poco de nacional y popular, así que , si bien te costará revisar acciones que no sabés si podés realizar, tratá por lo menos , de revisar las palabras que la ideología te pide repensar.
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